Ricky Bobby- Loco Por La Velocidad -
A casi dos décadas de su estreno, Ricky Bobby: Loco por la velocidad sigue siendo referencia ineludible cada vez que se habla de:
Todo cambia cuando llega a la competencia un enigmático piloto francés de Fórmula 1, Jean Girard (Sacha Baron Cohen), sofisticado, culto y abiertamente europeo. Girard amenaza no solo el reinado de Ricky Bobby en las pistas, sino también su frágil masculinidad y su sentido de identidad. Tras un aparatoso accidente y una crisis existencial, Ricky lo perderá todo —su esposa, sus patrocinadores y su autoestima—, y tendrá que emprender un viaje de redención junto a su familia disfuncional para recuperar su lugar en la cima.
El eterno segundón. La química entre Ferrell y Reilly es tan innegable que esta película consolidó una de las parejas cómicas más icónicas del cine contemporáneo, reuniéndose más tarde en Step Brothers (Hermanos por pelotas). Ricky Bobby- Loco por la velocidad
Ricky es un hombre que:
La película comienza con Ricky Bobby (Will Ferrell) como un piloto de NASCAR que se convierte en una estrella gracias a su habilidad para conducir a alta velocidad. Después de un accidente en una carrera, Ricky Bobby se lesiona y se ve obligado a retirarse temporalmente. Durante su recuperación, conoce a Cal Naughton Jr. (John C. Reilly), un piloto de carreras que se convierte en su amigo y compañero de equipo. A casi dos décadas de su estreno, Ricky
La historia comienza con el nacimiento de Ricky Bobby (Will Ferrell en su mejor momento físico-cómico) en el asiento trasero de un coche a toda velocidad, mientras su madre lo pare y su padre lo abandona para comprar cigarrillos. Ese origen profético marca su destino. Crecido en la pobreza sureña, Ricky tiene un único talento: sentirse cómodo a velocidades que matarían a un rinoceronte.
¿Te interesa un desglose de las del guion? El eterno segundón
Esta cómoda realidad se desmorona con la llegada de un nuevo y sofisticado rival: Jean Girard (Sacha Baron Cohen), un carismático piloto francés de Fórmula 1, abiertamente homosexual y amante de los crepes. Girard no solo desafía a Ricky en la pista, sino que hiere su frágil orgullo al vencerlo. En un intento desesperado por recuperar el primer lugar, Ricky sufre un violento accidente que lo deja con un trauma psicológico, arruinando su carrera y su vida. Tras tocar fondo, Ricky deberá emprender un viaje de autodescubrimiento (con la ayuda de su despiadado padre) para recuperar su honor, su familia y, por supuesto, la necesidad de sentir la velocidad otra vez.